domingo, 15 de marzo de 2009

El deseo de un corazón.

Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.
Rabindranath Tagore.

Mis sentimientos van volando,
en mi mente, en los sueños,
recuerdos profanados,
por la muerte, en mi ser,

momentos ya manchados,
del rojizo; perdido albor,
eco de mi vida,
el fuego de tu amor,

mis ojos ya partidos,
viendo el corazón,
que mi mano arrepentida,
un día te entrego,

te lo llevaste, sin consolarme,
pero el te convenció,
y ahora amarte como nadie,
es lo que quiere; eso es mi amor.

Se, lo compartimos,
momentos de amor,
instantes ya vividos,
fuimos los dos,

y se aun en la muerte
no dejare de buscar,
que puedas, mi fuerte,
lamento, poder escuchar,

aun cuando la muerte, tan cruel
llegue hasta mi alma,
y mis deseos de verte,
se pierdan en la nada,

mi corazón no callara,
una forma, buscara,
para hablar contigo,
decirte, aunque sea dolido,
cuanto te ama,
que eres su vida
su tierna hada,
por siempre adorada,
y ya perdonada, de hacerlo sufrir,
agradecido, una deuda sin fin,
contigo, por hacerlo feliz.

"Cuando mi voz calle,
con la muerte,
mi corazón te seguirá hablando"

domingo, 8 de marzo de 2009

Polvo en el viento.

Somos esqueletos

al fin de cuentas solo polvo.

aquí viéndote de lejos

muero, y me sofoco


siento lo eterno

siempre la realidad

de ahora estar tan lejos,

de no sentirte respirar


musa que me dejas

enterado entre recuerdos

así es cuando te alejas

así es como yo muero


sin estar a tu lado

no es mas que un tormento


sentirme desanimado

¡No acudir a tu encuentro!


Siempre mirar el cielo

buscando, encontrarte

desilusión eterna,

de no saber donde estas.


Te quiero contemplar

seria mi deseo

hecho realidad

pero se, lejos estas.


Somos esqueletos,

al fin de cuentas solo polvo

que se pierden en el viento

como mis deseos,

como lo que añoro.

lunes, 2 de marzo de 2009

Sueños de poeta...

Mis versos, ya hacían abandonados,
mis sueños casi perdidos, demacrados
la luna, anunciaba su partir,
mis deseos se fugaron, a morir.

La noche parecía consolarme,
arrullarme con su frágil lamento,
el susurro helado del viento,
me decía, "ahora ya es tarde"

adormecido cerré los ojos,
entre ilusiones, y cantos de sirena
pude ver la flor mas bella,
la que sigue, en mis sueños de poeta.

cruzando, el cielo, las nubes,
viviendo entre almohadas, cojines
el lago, que albergaba unos cisnes
y el horizonte, que se alzaba entre cumbres,

un mundo perfecto
en el que quería vivir;
solo unos momentos,
me concedieron ahí,

ahora en la muerte,
solo quedaba soñar,
los sueños de verte
y por ello vagar,

en un mundo, casi irreal
entre copas, y lágrimas de cristal
que se rompen en mi corazón,
y ahora alucinando de dolor,

te ven,
borrosa, imagen sublime
de tres,
lamentos, lágrimas tristes

quedan inmersos en deseos,
de cuentos, hoy ya tan viejos,
acurrucados, no quieren despertar
son mis sueños de poeta, y nada mas.

Sueños de fuego (completa)

Y el caballero ardiente
iba velando con esmero,
a la tierna hada valiente
que lo saco de aquel sueño.

Por los cielos cabalgando,
por los cielos van volando,
entre nubes de cristal,
en el sueño de un mortal,


que espera un día encontrar,
aquel cuento de hadas
que lo haga disfrutar,
una vez mas de su amada

que lejos se perdió

y hoy no puede verla,

su corazón le dolió,

por saber que no esta cerca

y llorando escribió,

versos desolados

que hablan del amor,

de un caballero derrotado.


En tanto el cielo se cubra de fuego
siempre tendrá la ilusión
de otra vez disfrutar de aquel juego
que lo llevo a ser lo que es hoy

una derrota y un amor,

era donde se encontraba

y una hada le perdono

por que ella le amaba.


Y ahora intenta rescatarla
de la muerte en sus brazos,
cuida con sus manos a sus alas
que están hechas pedazos

la lleva a su reino
donde todo es candor
donde solo hay fuego
donde siempre brilla el sol

los espera una tumba abierta
con el nombre de Ariel
el caballero rescatado
que hoy lucha, por poder

mantenerla con vida
regalarle su alma
poder cerrar la herida
de su tierna amada.

Llora las lagrimas

de sangre, del corazón

dulces sueños reales

que se rompieron en dolor,

de recuerdos casi sutiles

de alguien que le dio

besos tan útiles

que, al caballero, revivió.

El ocaso esta cayendo

y ya no queda tiempo

su amor, esta perdiendo,

poco a poco van muriendo,

-Las lagrimas se las llevara el tiempo.

Dijo aquel caballero

-Mi amor por ti, se quedara inmerso

-en los sueños de amor

-en los recuerdos

-de mi corazón.

El fuego se apago

el atardecer concluyo

y los sueños inmortales

de aquellas personas tan leales,

pidieron fueran reales,

con la voz que se oyó,

en el lamento que se ahogo,

y casi llega a su amada,

que esperaba poder rescatar,

y regresar su tierna alma,

a la realidad.